¡La legalización no es suficiente!

¡Consumidores de cannabis del mundo, uníos! La legalización de la marihuana es el inicio, no el final.
Por Martin A. Lee el Febrero 11, 2014
Imaginando un mundo post prohibicionista
Marijuana legalization
Crédito de la foto: Cannabis Culture

Publicado completo en Huffington Post.

¡Fumadores de Cannabis del mundo, uníos! No tienen nada que perder más que sus sueños quiméricos cannábicos.

La legalización de la marihuana es el inicio, no el final.

Cuando los residentes de Colorado y Washington votaron para legalizar el uso adulto de Cannabis, se sintió una ráfaga temporal de sobriedad en un país aturdido por décadas de histeria anti-marihuana. ¿Pero qué viene ahora?

El edificio de la guerra contra las drogas se resquebraja y el fin de la prohibición podría estar cercano. O podría no estarlo. La forma en que las cosas suceden no está predestinada. Diferencias estratégicas importantes entre los proponentes de la legalización están saliendo a flote acerca de cómo proceder. Algunos líderes de reformas a las leyes sobre drogas, temiendo un contrataque oficial, exhortan un enfoque precavido y lento: hacerlo lo más fácil posible para que los Federales se retiren y se permita a los estados escoger su camino. Otras voces, clamando un mandato pro-Cannabis electoral, proponen jugadas asertivas y atrevidas para implementar la voluntad de los votantes.

Algunos operarios de dispensarios de marihuana medicinal están celebrando el prospecto de expansión a usuarios adultos, mientras que otros se preocupan acerca de ser expulsados como pequeños jugadores en una industria cada vez más competitiva y multimillonaria.

Familias de cultivadores en el Triángulo Esmeralda* del norte de California, la reserva agrícola de Estados Unidos, quienes han pagados sus deudas por años, se avergüenzan cuando escuchan oberturas post-electorales a las compañías de tabaco de parte de obsesionados lobistas monotemáticos, que viven en Washington y que presumen hablar por miles de millones de consumidores de Cannabis. El futuro del Cannabis está en juego – como todo en nuestra cultura enferma y dominada por corporaciones. Entonces, ¿Por qué no pensar en grande? He aquí unas ideas:

Regulación e impuestos

Avalado por 500 economistas y varios ganadores del premio Nobel, un reporte de 2005 proyectó que el fin de la prohibición de la marihuana en Estados Unidos ahorraría 7700 millones de dólares en gastos federales y estatales anualmente, mientras que ponerle impuestos a las transacciones con la hierba traerían 6200 millones de dólares anualmente – una ganancia neta cercana a los 14mil millones de dólares. Cualquier cantidad de fondos que la re-legalización del Cannabis añada al tesoro federal y estatal debería igualarse dólar por dólar en recortes al obeso presupuesto del Pentágono, el cual excede hoy en día el gasto militar combinado de los 21 países siguientes en la lista. Si Estados Unidos no se puede defender a sí mismo con un presupuesto igual al costo combinado del gasto militar de los siguientes 10 países de la lista, entonces los líderes militares norteamericanos son incompetentes y deberían ser despedidos.

Cultivo

Implementación de regulaciones tipo: “lo pequeño es bello” que limiten el número de plantas de marihuana de manera que favorezca a las granjas familiares más que a los gigantes de los negocios agriculturales. Hacer obligatorias las prácticas de cultivo orgánicas y no estimular los cultivos de interior de alto gasto de energía eléctrica. A las compañías de tabaco o cualquier negocio en que las grandes tabacaleras inviertan, no debería permitírsele que cultiven Cannabis o que haga productos derivados de Cannabis. Los granjeros de tabaco deberían ser estimulados a cultivar cáñamo industrial, el cuál fue proscrito sin necesidad alguna del horizonte agrícola norteamericano a causa de la guerra contra las drogas. Ofrecer exenciones fiscales a granjeros y compañías que se involucren en cultivo y producción a gran escala de fibras de cáñamo, una planta versátil, ecológicamente sostenible con más de 25mil aplicaciones industriales conocidas – desde ropa de cáñamo, alimentos y cosméticos hasta tablas de surf hechas con cáñamo, aislamientos y paneles para automóviles.

Trueques

La marihuana cultivada orgánicamente debería estar disponible para intercambios y compras para hombres y mujeres a partir de los 18 años en dispensarios con licencia para Cannabis, tiendas herbarias, mercados de granjeros, emporios de alimentos integrales y clubes de salud por todo el país. Tiendas de licores, cadenas de droguerías y cadenas de supermercados deberían estar impedidas de vender marihuana porque venden productos peligrosos y no saludables: Cigarrillos, cerveza, ítems caseros tóxicos, juguetes infantiles que hieden a perturbadores endocrinos, productos farmacéuticos con efectos perniciosos y letales algunas veces, comida basura cargada con jarabe de maíz, aditivos neurotóxicos y productos modificados genéticamente. Para reducir la exposición a estas sustancias dañinas y a la vez promover el comercio del Cannabis, es crucial desmarcar a la marihuana de la monocultura corporativa masiva.

Pedir excusas

Todos los prisioneros por marihuana deberían ser liberados inmediatamente y el gobierno de Estados Unidos debería pagar indemnizaciones a aquellos cuyas vidas fueron arruinadas porque estaban dentro de los más de 20 millones de personas arrestadas por violar las leyes en contra de la posesión de marihuana. Las indemnizaciones deberían ser pagadas también a pacientes medicinales – incluyendo a veteranos militares que sufren de estrés post traumático y daño cerebral – a quienes se les ha negado el acceso a la marihuana o han sufrido discriminación porque han usado el Cannabis por razones terapéuticas. Y los millones de víctimas de la guerra estadounidense contra las drogas en Latino América y otros países, también deberían ser compensados. Esto nunca pasará dadas las sumas astronómicas involucradas. En lugar de indemnizaciones, el gobierno de Estados Unidos debe emitir una apología formal por llevar a cabo una cruzada deshonesta, destructiva e incoherente lógicamente en contra de los usuarios de Cannabis locales y en todo el mundo.

Experimentar

La marihuana medicinal en California, el primer estado en re-legalizar la hierba para uso terapéutico en 1996, comenzó como un experimento de laboratorio en democracia y ha conducido a un giro cultural en favor de la legalización del Cannabis para uso personal. Una porción de las ganancias acumuladas de los impuestos a las transacciones con marihuana legal debería ser usada para respaldar otros experimentos de laboratorio en democracia – en particular, nuevos programas ecológicos fundados sobre la premisa de que una economía ecológica implica más que producir bienes benignos medioambientalmente para el consumidor.

Liderada por una industria emergente de Cannabis, una economía ecológica indicará el camino hacia novedosas formas de compartir la mano de obra, de la simplicidad del voluntariado y el auto-abastecimiento local, al mismo tiempo cuestionando la tiranía del sistema de trabajo que fue implantada durante la revolución industrial. (¡Trabajo Sí! ¡Empleos no!). La alienación y las expectativas sombrías, no el consumo de marihuana, son las causas fundamentales del síndrome amotivacional.

Educar

Por largo tiempo, la ilegalidad del Cannabis actuó como un impedimento para la investigación clínica en los Estados Unidos. Recientes descubrimientos científicos concernientes al “Sistema Endocannabinoide” –el cual incluye receptores cannabinoides en el cerebro y cuerpo que responden farmacológicamente a la marihuana– tiene implicaciones asombrosas para casi todas las áreas de la medicina. Esta información será integrada a las clases de ciencia, el pensum de las facultades de medicina y a seminarios de educación continuada para médicos, otros profesionales de la salud y el público en general. Y a partir de ahí el gobierno federal patrocinará vigorosamente investigaciones clínicas sobre el potencial curativo de la marihuana, el cual ha sido muy poco aprovechado.

Sanación

La conversión del Cannabis en una pieza central robusta de un sistema de salud que recompense a los ciudadanos que adoptan estilos de vida saludables, medicina preventiva y opciones holísticas de sanación. Debería haber incentivos para mujeres que amamantan a sus hijos (los niños que toman leche materna son típicamente más saludables que los que no) y para personas que se medican con marihuana, hacen ejercicio regularmente y tienen dietas integrales. (Los pacientes de marihuana medicinal en general toman menos alcohol y menos calmantes y medicinas de las grandes farmacéuticas que los pacientes que no usan Cannabis). Los costos de salud caerán en picada cuando el gobierno federal garantice que todos los ciudadanos tienen acceso a vitamina D en cantidades suficientes, así como extractos de Cannabis con cannabidiol (CBD), un componente no psicoactivo de la planta de marihuana con notables propiedades curativas. La vitamina D combinada con el CBD se convertirá en la más potente aplicación en salud pública de la era posterior a la prohibición.

Movimiento “okupa”

Legalizar la marihuana sin cuestionar la injusticia social endémica es una fórmula para la “tolerancia represiva”- darle a las masas algo de permisividad mientras por otro lado los joden. La inequidad económica es socialmente divisoria, estresante psicológicamente y altamente dañina en términos de resultados sanitarios, especialmente para población de bajos recursos, la cual compone a la mitad de la población del siglo XXI en Estados Unidos. Inequidades masivas deshonran y enferman a los Estados Unidos. Investigaciones extensas han demostrado que los problemas de salud y sociales en casi todas las mediciones –desde las enfermedades mentales y físicas hasta la violencia y el abuso de las drogas – son más prevalentes en países con grandes desigualdades de ingresos. Una sociedad post-prohibición que no tenga en cuenta la patológica inequidad de ingresos no será capaz de curarse a sí misma.

* El Triangulo Esmeralda se refiere a una región en el norte de California donde se cultiva Cannabis desde los años 60´s (N. del T.)

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Traducido por Julian Caicedo, Anandamida Gardens, Colombia